RUEGUEN POR NOSOTROS

RUEGUEN POR NOSOTROS

miércoles, diciembre 23, 2020

El Adviento según San Bernardo

 

La Anunciación - Matthias Stom

¡Ha llegado el momento de que Dios los visite! ¿Cuál es el objetivo principal de su visita? Hermanos, no quiero que ignoren el tiempo de su visita, ni el objeto de esta visita que ahora reciben.

Es la oportunidad de las almas, no de los cuerpos. Porque, siendo el alma mucho más noble que el cuerpo, precisa de un cuidado superior por su dignidad natural, y por tanto debe ser el primer objeto de las solicitudes de Aquel que nos visita.

Además tiene que ser curada en primera instancia, porque fue la primera en caer; y, una vez envuelta en la culpa, también corrompió al cuerpo en la pena. Además, si queremos ser verdaderos miembros de Cristo, debemos seguir sin titubeos a nuestra Cabeza. Y la primera actitud que debemos adoptar es la preocupación del alma. Él vino por causa de ella y para curar su corrupción.

Dejemos el cuidado del cuerpo para entonces, para el día en que vendrá a transformarlo, como escribe el Apóstol: "Aguardamos al Salvador, nuestro Señor Jesucristo, que transformará la bajeza de nuestro cuerpo, reproduciendo en nosotros el esplendor del suyo" (Flp. 3, 20).

La Anunciación - Matthias Stom

Imagen:

Título: La Anunciación
Autor:  Matthias Stom
Fecha: principios del siglo XVII

viernes, diciembre 18, 2020

El Adviento según San Bernardo

 

Adoración de los pastores (al detalle) - Pietro di Giovanni d'Ambrogio

Hermanos míos, hoy celebramos el comienzo del Adviento.

El nombre, como el de otras solemnidades, es familiar y conocido por todos; pero quizá no sabemos muy bien por qué se llama así. Porque, los infortunados hijos de Adán, descuidando las verdades saludables, se apegan con preferencia a las cosas frágiles y transitorias. No es sobre la vanidad sino sobre la verdad que se ha dicho: "La conoceréis, y ella os hará libres (Jn 8, 32)".

Pues ustedes, hermanos míos, a quienes Dios revela como a los niños, las cosas que están ocultas a los sabios y prudentes del mundo, apliquen cuidadosamente todos sus pensamientos a lo que es verdaderamente saludable, ponderen cuidadosamente la razón de ser del Adviento y pregúntense quién es el que viene, por qué viene, cuándo viene y de dónde viene. Esta es una curiosidad loable y saludable; porque la Iglesia no celebraría el Adviento con tanta piedad, si este último no nos ocultara algún gran misterio.

Continuará...

Adoración de los pastores - Pietro di Giovanni d'Ambrogio

Imagen:

Título: La adoración de los pastores entre San Agustín y San Galán
Fecha de creación: 1440 -1449
Pintor: Pietro di Giovanni d’Ambrogio

Lugar: Asciano, Palazzo Corboli, Museo Municipal de Arqueología y Arte Sacro, Provincia de Siena


Virgen de la Humildad - Fra Angelico

En primer lugar, consideremos con el mismo asombro y la misma admiración que el Apóstol, quién es el que viene.

Él es, dice el ángel Gabriel, el mismísimo hijo del Altísimo, y por tanto él mismo Altísimo también. ¿De dónde viene, sin embargo, sino de las tres Personas que creemos, confesamos y adoramos en la Trinidad suprema? No es el Padre ni el Espíritu Santo, sino el Hijo el que viene.

Fue un propósito muy profundo de la Trinidad el que reguló que sería el Hijo quien vendría. Si consideramos la causa de nuestro exilio, quizás podamos comprender, al menos en parte, lo conveniente de que fuéramos salvados más por el Hijo de Dios que por una de las otras dos Personas divinas.

De hecho, este Lucifer que se levantó, habiendo querido hacerse como el Altísimo y tratando de hacerse igual a Dios, que es propio del Hijo, fue instantáneamente arrojado del Cielo, porque el Padre tomó la defensa de la gloria de su Hijo y mostró con los hechos la verdad de lo que había dicho: "La venganza está reservada para mí, y soy yo quien la ejerceré" (Rom 12, 19). "Y luego vi a Satanás caer del cielo como un relámpago" (Lc 10:18).

Entonces, ¿de qué te enorgulleces, tú que eres solo ceniza y polvo? Si Dios no perdonó a los ángeles mismos en su orgullo, ¿cuánto menos te perdonará a ti, que no eres más que corrupción y gusanos? Satanás fue arrojado para siempre al abismo, porque, según el evangelista: "No se mantuvo firme en la verdad" (Jn 8,44).

Virgen de la Humildad - Fra Angelico

Imagen:

Título: Virgen de la Humildad
Creador: Fra Angelico
Fecha de creación: 1433-1435
Lugar: Museo Nacional de Arte de Cataluña

La Adoración de los Pastores - Taller de Francisco de Zurbarán

 A quienes consideraban "quién viene" se les dio a conocer que se trataba de un huésped de inmensa e inefable majestad.

A los que avizoraban "de dónde viene", se les descubrió un largo camino, según aquel testimonio inspirado por el espíritu de profecía: "Mirad, el Señor en persona viene de lejos" (Is. 30, 27).

Y quienes contemplaban "a dónde" venía, se encuentran con un amor infinito e inimaginable: la sublimidad en persona quiere bajar a cárcel tan horrorosa.

La Adoración de los Pastores - Taller de Francisco de Zurbarán

Imagen:

Título: La Adoración de los Pastores
Autor: Taller de Francisco de Zurbarán
Fecha: 1630

El Niño Jesús repartiendo pan a los peregrinos - Murillo

¿Podrá alguien ya dudar que este gesto implica una motivación importante? ¿Por qué tan gran majestad, y desde tan lejos, quiso bajar a lugar tan indigno?

Cierto, aquí hay algo grande: una inmensa misericordia que rezuma comprensión y una caridad desbordante.

Y ¿para qué ha venido? Esto es precisamente lo que ahora debemos inquirir. No es preciso engolfarnos demasiado aquí, estando tan claras las motivaciones de su venida, sus palabras y sus obras. Descendió desde las alturas celestes a buscar por los montes a la oveja extraviada. "Y para que libremente alaben al Señor por su misericordia y por las maravillas que hace con los hombres" (Sal. 106, 8). ¡Cuán grande y maravilloso es el honor que Dios nos hizo al venir a buscarnos!

Imagen:

Título: El Niño Jesús repartiendo pan a los peregrinos
Autor: Bartolomé Esteban Murillo
Fecha: 1678


Ya es hora de considerar el tiempo en que llega el Salvador. Llega, sí, y creemos que no os pasa desapercibido; pero no al principio ni en el fluir del tiempo, sino al fin. 

Y no aconteció a la ligera. Hay que pensar que la Sabiduría lo dispone todo con acierto; en las circunstancias más necesarias, nos brinda su ayuda, y sabía muy bien que somos hijos de Adán, propensos a la ingratitud. Ya atardecía y el día iba de caída; se estaba poniendo ya el sol de justicia, y su resplandor y calor se apagaban en la tierra. La luz del conocimiento divino era muy tenue; y, al crecer la maldad, se enfriaba el fervor de la caridad.

Ya no se dejaba ver el ángel, ni hablaba el profeta; habían claudicado, como vencidos por la desesperación, ante la dureza y obstinación de los hombres. Pero yo, exclama el Hijo, dije entonces: "Voy". Así: Un silencio sereno lo envolvía todo; y, al mediar la noche su carrera, tu palabra todopoderosa, Señor, viene desde el trono real. El Apóstol lo intuyó y exclamó: "Cuando llegó la plenitud del tiempo, Dios envió a su Hijo" (Gal. 4, 4). La plenitud y la abundancia de las cosas temporales había acarreado el olvido y la indigencia de las realidades eternas. Llegó oportuna la eternidad, precisamente cuando dominaba lo temporal.

 

Imagen:

Título: Cristo en el Trono
Autor: Maestro del Salterio de Ingeborg
Fecha: después de 1205


sábado, diciembre 12, 2020

RUEGA POR NOSOTROS

 Non fecit taliter omni nationi: «No ha hecho nada semejante en ninguna otra nación». Tales fueron las palabras del Papa Benedicto XIV cuando vio por primera vez una copia de la imagen de la Virgen de Guadalupe, Patrona de México y Emperatriz de las Américas.

ANTES DE SU LLEGADA

Cuando los españoles llegaron a México, capital del imperio azteca, se encontraron con una civilización cuya estructura social y de gobierno era compleja. Tenían una religión cruel. Cruel porque cada año eran sacrificados a los ídolos un promedio de unas 20,000 personas (entre hombres, mujeres y niños) a ídolos como Quetzacóatl, el dios serpiente, o Tláloc, el dios de la lluvia y del sol.

Poco tiempo después, el obispo Fray Juan de Zumárraga, acompañado de 12 franciscanos y de algunos dominicos, fueron enviados para evan­gelizar este pueblo. La labor se mostraba difícil, pues los indígenas no querían convertirse. Sólo una intervención divina podía unificar estas dos culturas. Dios, movido por las oraciones de estos misioneros acudió en su ayuda.

ORIGEN DE LA IMAGEN

El 8 de diciembre de 1531 ocurrió un acontecimiento extraordinario que ayudó a este nuevo país a convertirse en uno de los más católicos del mundo. En la mañana de ese día, un pobre indio, Juan Diego, cuando se dirigía a la iglesia para oír Misa, vio a una hermosa Señora. Ella le pidió que fuera a ver al obispo para que se construyese en ese lugar una iglesia en su honor. El obispo le pidió una señal, la cual le fue concedida, pues cuando Juan Diego se presentó por tercera vez al obispo, el 12 de diciembre, su manto mostró impresa la imagen de la Santísima Virgen.

Tan sólo unas horas más tarde, la noticia se había difundido sin la ayuda de ningún comunicado oficial, y ya eran miles los indios que se agolpaban ante la plaza para ver la imagen milagrosa de la que se presentaba como su Madre. Estas conversiones continuaron y pronto llegaron hasta la cifra de 8 millones en pocos años. Los historiadores dicen que más de 15,000 indios venían a diario para recibir el santo Bautismo.

SU NOMBRE

El nombre mismo de esta Señora era en su dialecto «Coatlaxoupeuh», es decir, «la que aplasta la serpiente de piedra». Era el anuncio de la muerte de Quetzacóatl, el dios serpiente.

Cada detalle de esta imagen era un símbolo perfectamente com­prensible para los indígenas. Está de pie, sobre una media luna negra. Esta luna representaba a su diosa, la terrible Coyolxauhqui, la reina de las tinieblas, enemiga de la luz. Está delante del sol, que era el más temible de sus dioses. El sol, la luna y las estrellas representaban para ellos la vida.

La disposición de las estrellas coincide exactamente con el cielo tal como se podía ver en ese día 12 de diciembre de 1531, día en el que Ella dio su imagen. Esta fecha era muy importante para los aztecas pues el solsticio de invierno significaba el comienzo de una nueva era de vida gracias a un nuevo sol.

EL MENSAJE DE LA REINA DEL CIELO

Pero quizás el símbolo principal era la crucecita que se ve en el cuello de su vestido, como un broche. En ella los nativos reconocían la cruz que veían en los barcos españoles, la misma que predicaban los franciscanos y dominicos. Si esta Señora decía que era su Madre y tenía la Cruz, era que los misioneros tenían razón y que la religión que predicaban era la verdadera. No olvidemos que el tono de su piel y lo negro de su cabello y ojos eran la prueba de que no era una extraña, sino una de los suyos.

Cada dibujo de su manto es un mensaje. Las grandes flores que utilizaban para decorar sus monumentos simbolizaban la presencia de Dios. El nombre de esta flor era «nahui ouin», flor del sol. Los brazaletes que lleva son los mismos que llevaban las siervas de los grandes señores. El ceñidor negro daba a conocer que estaba embarazada. «Yo soy la Santísima Virgen María, Madre del verdadero Dios» le dijo a Juan Diego.

De este modo es fácil comprender por qué tantos indios abrazaron la fe católica: esta imagen era portadora de un mensaje y les hablaba...

Era, además, un aliento para los misioneros: Ella se encargó de transformar el país. Apenas 6 años de la aparición y ya se iniciaba una universidad, facultades, artes, ciencias, la primera imprenta, el primer hospital...

ANTE EL RETO DE LA CIENCIA

Los años han ido pasando y la ciencia se ha perfeccionado. Vino el escepticismo y los hombres empezaron a dudar de todo lo que no se podía comprobar de un modo científico.

Los indios no tenían necesidad de probar nada, pues les bastaba el mensaje que portaba la imagen. Tristemente, el hombre moderno ha perdido esta sencillez.

Con este motivo, se empezaron a hacer algunas pruebas científicas sobre la imagen, y ¡oh sorpresa!, todas, absolutamente todas, confirman que esta imagen no ha sido pintado por mano humana, sino que es enteramente sobrenatural.

INTERROGANTES DE LA IMAGEN

Si queremos resumir, en la Imagen de Nuestra Señora de Guadalupe se señalan las siguientes interrogantes para la ciencia:

1) La costura de la tilma enig­máticamente desviada. El hilo que une las dos partes de que consta el Sagrado Lienzo se ladeó al llegar al rostro para no afear su hermosura.

2) Su aspereza y suavidad extrañamente simultáneas. Por el anverso, donde aparece la imagen, la tela es suave como la seda; y por el reverso es áspera y llena de aristas.

3) Su inmunidad contra el polvo y la polilla. Jamás le toca un solo átomo de polvo y la respeta todo el linaje de insectos que destruyen cuanto encuentran.

4) Su protección contra la humedad y el salitre. Ni las aguas del lago de Texcoco la humedecieron nunca, ni su nitro demoledor menoscabó lo más mínimo su santa imagen.

5) Su inmunidad frente a la acción del ácido nítrico que quema y deshace, no le dañó cuando en 1791 le tocó gran cantidad. Consta en auténtico documento.

6) Su neutralidad contra el fuego y la pólvora. Ni la llama de las ceras durante 116 años que no tuvo cristal ni la bomba de 1821 le hicieron mella. Se neutralizó su fuerza.

7) Su pintura sin preparación del lienzo. Los pintores se asombran de cómo pudo estamparse la imagen en un lienzo tan ralo y sin aparejo. No alcanzan a comprenderlo.

8) Su continuada y sorprendente aparición. La efigie guadalupana es más duradera que sus templos, que hace más de cuatro siglos se levantan, restauran y derrumban.

9) Juan Diego en los ojos de la Virgen Guadalupana. En los ojos de la Virgen aparece Juan Diego y en la parte superior de su tilma se mira el rostro de la celestial señora.

LA HUMILDE TILMA

El primer milagro que no pudo refutar la ciencia moderna es que la tela no ha sufrido ninguna degradación natural. La imagen impregnó la tilma de Juan Diego, que estaba hecha de ayate, es decir, una planta común de aquella región. Normalmente, bastan unos veinte años para que se produzca la descomposición de la tilma: y, sin embargo, desde hace ya 450 años, permanece intacta.

Y por si fuera poco, durante más de un siglo la imagen estuvo expuesta en la iglesia sin ninguna protección, siendo tocada por cientos de miles de peregrinos y por los signos de piedad que lo rodean. Además, ¿a quién se le hubiese ocurrido pintar una tal imagen en una tela tan burda?

Los pigmentos son igualmente un misterio. Los experimentos que se han hecho sobre este tema prueban que se ignora totalmente su procedencia, y que estos colores no son ni vegetales ni animales ni minerales. Evidentemente, en aquella época no existían los colorantes artificiales.

LOS OJOS DE LA MADRE DE DIOS

Los ojos de la Virgen representan el mayor de los prodigios. Desde 1956, han sido observados por científicos, oftalmólogos y cirujanos. El Doctor Javier Torroella Bueno, del Instituto Mexicano de Oftalmología de San Cristóbal de las Casas, declaró después de un análisis que en los ojos de la Virgen se pueden distinguir: en el ojo derecho, la imagen de un hombre con barba que puede ser visto con una lupa. En el ojo izquierdo, esta imagen se repite, y ambas siguen perfectamente las leyes de la vista.

El doctor Rafael Torija Lavagnet, después de un exhaustivo examen certifica: «­Que el reflejo de un busto humano se observa en el ojo derecho de la imagen. Que el reflejo de ese busto humano se halla situado en la córnea. Que la distorsión del mismo corresponde a la curvatura normal de la córnea. Que, además del busto humano, se observan en dicho ojo dos reflejos luminosos, correspondientes a las tres imágenes de Sanson-Purkinje. Que estos reflejos luminosos se hacen brillantes al reflejar la luz que se le envía directamente. Que los reflejos luminosos mencionados demuestran que efectivamente el busto humano es una imagen reflejada en la córnea y no una ilusión óptica, causada por algún accidente de la contextura del ayate. Que en la córnea del ojo izquierdo de la imagen original guadalupana se percibe con suficiente claridad el reflejo correspondiente del citado busto humano».

LA VIRGEN QUE FORJÓ UNA PATRIA

El pueblo mexicano jamás dudó de la autenticidad y del origen de esta imagen. Es Ella quien vive en el corazón de todos los mexicanos.

«No temas», le dijo la Santísima Virgen a Juan Diego... «¿No estoy Yo aquí que soy tu Madre?». No olvidemos las palabras del Papa Benedicto XIV cuando vio por primera vez una copia de la Virgen de Guadalupe: Non fecit taliter omni natione: «No ha hecho nada semejante en ninguna otra nación».

martes, diciembre 08, 2020

LA INMACULADA CONCEPCIÓN

 El Dogma de la Inmaculada Concepción establece que María fue concebida sin mancha de pecado original. El dogma fue proclamado por el Papa Pío IX, el 8 de diciembre de 1854, en la Bula Ineffabilis Deus.





"Declaramos, pronunciamos y definimos que la doctrina que sostiene que la Santísima Virgen María, en el primer instante de su concepción, fue por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente en previsión de los méritos de Cristo Jesús, Salvador del genero humano, preservada inmune de toda mancha de culpa original, ha sido revelada por Dios, por tanto, debe ser firme y constantemente creída por todos los fieles."